Nacio ayer , Ser padre a los 46

padre a los 60

Soy Javier, si ese que firma en todos los pedidos que os llegan, y además de trabajar soy Padre.

 

Padre de Jaime.

 

El día 1 de Julio hizo dos años, y hace dos años pensé en escribir en el blog mi experiencia como padre.

 

Aunque no lo parezca no dejo todos trabajos para dos años después, pero es que han pasado volando.

 

Han pasado los dos años en un momento y aunque es algo que todos que me conocéis me habéis avisado, no he sido consciente hasta ahora.

 

Pero es que fue ayer.

 

Jaime nació ayer, bueno hace dos años, pero para mi parece que fue ayer.

 

Nació en Zaragoza, en la clínica viamed Montecanal, la decisión de una clínica privada no fue por buscar un plus de atención, tengo claro que ese plus te lo da la sanidad publica, pero los dos trabajamos y a la hora de visitar a la ginecóloga la disponibilidad horaria era y es muy importante.

 

Todavía pienso en el momento en el que la ginecóloga me miro y me dijo “mira, mira como sale” fue increíble, verlo como iba avanzando, alucinante de verdad.

 

Recuerdo que antes de entrar al paritorio compartí espacio con otro padre que estaba esperando para lo mismo, el sentado ene l suelo con un libro y yo comiéndome las uñas.

 

Yo le sacaría unos 10 años, el iba a ser padre por 3 vez y yo directamente iba a ser padre a los 46.

 

Esos minutos de incertidumbre los pasas pensando en que todo vaya bien, que la madre y el niño estén bien, la cabeza da muchas vueltas.

 

Te acuerdas mucho de tus padres, de como vivirían ellos ese momento, de los nervios que pasaron, en como ha evolucionado la medicina, en sus esperanzas, en las tuyas.

 

Pero ahí estaba mi chico, abriéndose paso para venir al mundo, te quedas sin palabras, y que un padre pueda ver como nace su hijo es el mayor regalo del mundo.

 

Otra escena que se me queda grabada es cuando Jaime ya salió del todo, el movimiento de manos que hizo la ginecóloga con Jaime para sacarlo, cortarle el cordón y colocarlo encima de la madre, ¿3 segundos?

 

Jaime llorando, mirándote con los ojos abiertos y al oír nuestras voces dejar de llorar, dios que momento.

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