Ocusan cfn

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Ocusan CFN es un complemento fitonutricional sinérgico a base de extractos vegetales estandarizados, carotenoides, luteina, bioflavonoides, quercitina, vitaminas, minerales y L-taurina, desarrollado principalmente para trastornos de la agudeza visual y protección de la salud ocular.

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Ocusan CFN

Ocusan CFN es un complemento fitonutricional sinérgico a base de extractos vegetales estandarizados, carotenoides, luteina, bioflavonoides, quercitina, vitaminas, minerales y L-taurina, desarrollado principalmente para trastornos de la agudeza visual y protección de la salud ocular.

Ocusan de CFN es un complemento alimenticio indicado para combatir la disminución de la agudeza visual, la fatiga visual, los problemas de visión nocturna, el deterioro de la visión central y la degeneración macular.

Composición:

Herbal complex:

Extracto de vaccinium myrtillus (13% antocianidinas) 100 mg.

Extracto de ginkgo biloba (24% ginkgoflavonoglicósidos) 25 mg.

Extracto de camilia sinensis ( 50% proantocianidinas) 50 mg.

Betacaroteno natural algas Dunaliella salina 10% 5000UI 30 mg.

(Contiene otros carotenoides como: alfacaroteno, criptoxantina, zeaxantina y luteína)

Luteina y zeaxantina 20mg

Bioflavonoides complex:

Quercitina 10 mg.

Hesperidina 10 mg.

Rutina 10 mg.

Bioflavonoides cítricos 20 mg.

L-taurina 150 mg.

Vitaminas complex:

Vitamina C 30 mg. 50

Vitamina E 5 mg. 50

Vitamina B 1 (tiamina) 0,7 mg. 50

Vitamina B 2 (riboflavina) 0,8 mg. 50

Niacinamida 9 mg. 50

Ácido pantoténico 3 mg. 50

Vitamina B 6 (Piridoxina) 1 mg. 50

Ácido fólico 100 mcg. 50

Vitamina B 12 (cianocabalamina) 0,5 mcg. 50

Minerales complex aminoquelados:

Calcio 10 mg. 1,25

Magnesio 10 mg. 3,33

Cobre 0,25 mg.

Seleniometionina 25 mcg.

Zinc 5 mg. 33

Manganeso 0,5 mg.

Otros ingredientes:

Celulosa microcristalina, dióxido de sílice y estearato de magnesio vegetal

Información técnica sobre los ingredientes:

Vaccinium myrtillus (arándano): 13% antocianósidos.

Los frutos secos contienen taninos catéquicos, antocianósidos, cuyas geninas son delfinidina, cianidina, malvidina, petunidina y peonidina; y heterósidos de flavonoles: hiperósido, quercitósido.

Los antocianósidos obtenidos de los frutos favorecen la adaptación a la oscuridad, acción que se ha relacionado con un incremento en la velocidad de regeneración de la rodopsina. Por otra parte, modifica la actividad de la enzima lactato deshidrogenasa, involucrada en procesos que exista daño en la retina.

Los antocianósidos del arándano, tiene una acción beneficiosa sobre la retina en la parte posterior del ojo. Repara el desgaste normal de este tejido sensible a la luz y favorece la producción de rodopsina, una proteína ocular necesaria para la visión nocturna. La exposición a la luz brillante, la luz de alto contraste y las pantallas de ordenador agotan la rodopsina de los ojos.

La investigación, llevada a cabo, sobre todo en Italia, ha descubierto también el potencial del arándano para tratar problemas retinales que se derivan de la circulación deficiente de la sangre, glaucoma causado por la diabetes y ceguera diurna. El extracto, junto con vitamina E, detuvo la formación de cataratas en el 97% de las personas que participaron en un estudio. En otro experimento, el arándano mejoró de forma marcada la miopía del 75% de las personas que lo tomaron como complemento.

Los antocianósidos, son antioxidantes, por lo que son útiles cuando se sufre cualquier trastorno vascular. Limitan los depósitos de calcio y los coágulos dentro de las arterias, ayudan a dilatar los vasos sanguíneos, alivian la inflamación y el entumecimiento de las piernas causados por la circulación y disminuyen las venas varicosas y las hemorroides postparto.

Ginkgo biloba (24% ginkgoflavonoglucósidos / 6% terpenos).

Entre sus principales principios destacan los compuestos flavónicos (ginkgoflavonoglicósidos), proantocianidinas oligoméricas y lactonas terpénicas.

Sus principios activos presentan actividad vasorreguladorea (vasodilatador arterial, vasoconstrictor venoso y reforzador de la resistencia capilar, aumento del flujo sanguíneo), antiagregante plaquetario (antagonista del PAF, factor activador plaquetario); aumenta la tolerancia a la anoxia (aumento de captación de glucosa y oxígeno y disminución de los requerimientos de oxígeno a nivel cerebral); antioxidante y neuroprotector.

Camelia sinensis (50% proantocianidinas)

El té verde se obtiene de la misma planta que el té negro (Camellia sinensis L.), pero la diferencia radica en los procesos que se aplican en la elaboración de cada tipo de té. En el caso del té verde, las hojas recién recogidas se dejan secar y luego se les aplica un tratamiento térmico que tiene como objetivo detener la fermentación u oxidación que provocaría la descomposición de la hoja. El té verde contiene, entre otros compuestos, bases xánticas, principalmente cafeína que actúa como estimulante del sistema nervioso, inhibiendo el sueño y reduciendo la sensación de fatiga.

Por otra parte, la teofilina (y en menor medida la cafeína) genera un aumento de la frecuencia y gasto cardíaco. Es un conocido broncodilatador prescrito para relajar el músculo liso de los conductos bronquiales en el tratamiento del broncoespasmo bronquial, en la bronquitis y en el enfisema.

Otra metilxantina que se encuentra en el té es la teobromina. Esta actúa como diurético, vasodilatador, estimulante cardíaco y relajante de la musculatura lisa.

El té verde posee además una serie de compuestos llamados flavonoides, también conocidos como Vitamina P (quercetol, kenferol, miricetol). Estos compuestos son esenciales en la absorción y metabolismo del ácido ascórbico (Vitamina C) y aumentan la resistencia capilar (acción vasoprotectora). Estos compuestos se pierden de manera significativa durante el proceso de elaboración del té negro (con la fermentación).

Posee otro tipo de polifenoles llamados catequinas, entre los que se distinguen: epicatequinas, epicatequina gallate, epigallocatequinas y epigalocatequin gallate. Diversos estudios han comprobado que una de las catequinas del té verde (epigalocatequin gallate) posee acción inhibitoria sobre la actividad de la uroquinasa, enzima necesaria para la reproducción de los tumores.

Experimentos in vitro sugieren que el consumo regular de té verde disminuye los niveles de colesterol LDL.

Bioflavonoides complex: (Quercitina, hesperidina, rutina, bioflavonoides cítricos).

Incrementa la resistencia de los capilares sanguíneos y regula su permeabilidad. Previene hemorragias y rupturas en los capilares y tejidos conectivos.

Favorece la adecuada absorción y uso de la vitamina C.

Vitaminas:

Sustancias orgánicas vitales para el correcto desarrollo y funcionamiento de todas las funciones biológicas involucradas en la integridad y salud de todo nuestro ser.

Entre ellas destacan la vitamina A por su función protectora sobre la salud ocular, junto con las vitaminas del complejo B, C y E.

Minerales:

Los minerales no pueden ser sintetizados por nuestro organismo por lo que sólo pueden ser aportados por la alimentación o suplementación adicional. Los minerales son sustancias vitales, ya que forman parte o intervienen en muchos de los catalizadores químicos y enzimas involucradas en múltiples procesos bioquímicos.

Los minerales participan activamente en la regulación de muchas funciones fisiológicas como el transporte de oxígeno a las células y la participación en el mantenimiento óptimo del sistema nervioso central. También son necesarios para el desarrollo, mantenimiento, regeneración y salud de los huesos y tejidos en general.

Luteina y zeaxantina:

Son pigmentos vegetales naturales pertenecientes al grupo de los carotenoides y que están presente en el ojo.

Debido a la frecuencia con que se exponen a los rayos luminosos oxidantes del sol, nuestros ojos necesitan toda la protección antioxidante que puedan obtener. La vitamina C y ciertos bioflavonoides desempeñan un importante papel en la protección de las delicadas células de nuestras retinas.

El beta caroteno ayuda, pero la luteína y la zeaxantina son los carotenoides dominantes que protegen nuestros ojos; se concentran de manera especial en la mácula, nuestro centro real de visión en la parte posterior de la retina. Debido a su color amarillento, la luteína y la zeaxantina absorben particularmente los rayos azules perjudiciales del espectro luminoso. La luteína también parece ser mejor que el beta caroteno para evitar que los radicales libres dañen las grasas que se encuentran en los ojos.

Estos carotenoides han demostrado que no sólo pueden prevenir las cataratas, sino que también pueden reducir en un 57% el riesgo de degeneración macular, un deterioro de la visión central que es responsable de alrededor de un tercio de los casos de ceguera cada año.

L-Taurina:

Participa junto con el zinc en el mantenimiento de una buena salud ocular; protegiendo también del daño de luz UV sobre las células.

Modo de empleo:

2 cápsulas al día como complemento alimenticio

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